72.
SOPHIE
Quiero decirlo.
Lo siento en la garganta desde que Chris apagó la televisión, desde que el silencio volvió a acomodarse entre nosotros como algo frágil que no debe romperse de golpe. La palabra embarazo late en mi cabeza con una insistencia casi dolorosa, empujando desde adentro, pidiéndome salir. No porque tenga claro qué significa, sino porque callarla me pesa.
Respiro hondo.
—Chris… —empiezo, y mi voz suena más baja de lo que esperaba.
Él levanta la mirada de inmediato. Está sentado