63.
SOPHIE
Durante días me digo que el silencio también puede ser una respuesta, aunque no me convence. Miro el teléfono demasiadas veces, lo dejo boca arriba, boca abajo, lo vuelvo a tomar como si pudiera obligarlo a vibrar con solo pensarlo. No hay llamadas perdidas. No hay mensajes nuevos. Roger desaparece de mi vida con una prolijidad que me desarma más que cualquier reproche.
Al principio es inquietud. Luego se vuelve ansiedad. Después, una culpa espesa que se me instala en el pecho como si h