ELIOT MAGNANI
Subí por el elevador junto con el médico que, preocupado, había comenzado a preguntar por lo que había ocurrido mientras revisaba lo que podía.
Cuando entramos al departamento, no me sorprendió que mi primo estuviera dormido sobre la alfombra y los cuatro niños encima de él. ¿Le habían dibujado cosas en la cara? Eso solo me hizo pensar que fue el primero en caer dormido.
Acomodé a Cristine en la cama de su habitación mientras el doctor comenzaba a sacar todos sus artefactos. Con