CRISTINE FERRERA
—Para que te queden las cosas claras por fin y te des por vencido de una vez por todas —retrocedí, sintiéndome culpable de mis palabras. Al principio de nuestra separación me gustó ser cruel con él, pero después de la noche que pasamos, ya no tanto. ¡Dios! Claro que recordaba todo y de pensar en eso me daban ganas de llorar porque en verdad creí que… me amaba, pero ese dinero en la mesita de noche me decía lo contrario—. Quédate con tu dinero, si querías echarme en cara mi pas