TOM BENNET
—Espera… ¿qué? ¡¿Por qué no me lo ha dicho?! —contestó Sofía indignada—. Soy su mejor amiga, esas son cosas que no debería de guardarme. ¿Es normal que me sienta celosa de Cristine? Siento que últimamente está más apegada a ella.
—Te adora, pero si no te dijo nada fue porque apenas se enteró ayer… —Suspiré, pero tuve que detenerme a la mitad, pues me dolió—. El niño es mío.
Sofía al principio se le cayó la mandíbula, pero en poco tiempo se recuperó, se cruzó de brazos y sonrió con