ELIOT MAGNANI
—Bingo… —dijo Cristine levantando la mirada hacia mí—. Aquí está lo que necesitamos para hacer que supliquen, pero no será suficiente para que les tenga piedad. ¡Quiero que nos dejen en paz, quiero a Donna de regreso y quiero futuros años de calma en nuestra familia y haré lo necesario para lograrlo!
Tomé una de las bitácoras con cautela y me quedé sin palabras. Había regresado todo a nosotros, era como haber metido una moneda con cordón a la máquina de sodas, tenías la soda y sin