LUCA MAGNANI
—No, no, no… Cristine, yo no sé de esto, no estoy capacitado y tú eres mi prima, no puedo… —Retrocedí un par de pasos, me sentía mareado y confundido, incluso con náuseas.
—¡Luca! ¡Ya no aguanto más! —gritó Cristine mientras pujaba.
—¡¿Y si dejas de pujar?! ¡Carajo, no pujes! —exclamé ansioso, quería arrancarme el cabello y correr.
—¡No puedo! ¡Tiene que salir! —respondió viéndome directo a los ojos y me sentí mal. Estaba llorando por el dolor y parecía cansada—. Por favor, tien