DONNA CRUZ
—¡Estás loca! ¡No te conozco! ¡Aléjate de mí! —gritó con furia el señor Spoti—. No vas a obtener nada de mí.
Tanto se esforzaba por liberarse que parecía que estaba a punto de caer de la silla. Fue tanta su intensidad e histeria que Carla lo abofeteó.
—¿Me vas a decir que no se te hace conocido el nombre de Karen Rossi? —preguntó con voz temblorosa. Estaba al borde del llanto mientras su padre negaba con la cabeza, no por no recordar el nombre de su antigua amante, al contrario, lo r