DARÍO RINALDI
—Zafrina… debes de entender que es la primera vez que Cristine está en una pasarela —supliqué de manera disimulada mientras caminaba detrás de ella. No quería humillarme frente a todos, pero tampoco quería que Cristine perdiera esta oportunidad.
—¿No viste la manera tan desagradable en la que se cayó? ¡Para colmo, estaba a punto de caer una vez más si no fuera por el señor Magnani! —gritó con fuerza volteando hacia mí—. Darío, sabes cuanto te aprecio, has sido parte importante de