DEREK MAGNANI
Se veía… hermosa y al mismo tiempo casual. Su cabello recogido en una coleta, su rostro sin gota de maquillaje, salvo un delgado delineado, poco rímel y algo de color en sus labios. Usaba un vestido entallado de su cintura, pero holgado hasta la rodilla. Me sonrió con timidez mientras se acercaba, no con actitud seductora, más bien con la actitud de una niña pequeña que quiere hacer amigos.
—Te ves cansado… —dijo en un susurro y me ofreció una sonrisa suave, gentil.
Me quedé en