Más de la mitad de la gente en el restaurante nos está mirando, por eso detesto que me vean con ellos y mucho más cuando están juntos Rodo y ella.
—Helena. —Saludo a la mujer que se pega como una lapa de mi hermano.
Ella y yo no nos soportamos; originalmente, Helena empezó a salir conmigo, pero cambió de idea al conocer a mi hermano.
—Déjate de estupideces, Milo, a Helena ya la conoces, hasta bíblicamente como lo hace nuestro hermano, así que otro día se sientan a encontrar puntos e