Mundo ficciónIniciar sesiónCorro como una poseída y salgo del supermercado y me dirijo hacia donde el auto va rodando con lentitud.
— Oiga, ladrona ¿Qué se ha llevado? — Observo mis manos y veo la caja de chocolates, que cuesta cinco euros — ¡Ladrona! ¡Deténganla! — Grita el vendedor de la tienda.
La gente me mira con extrañeza mientras observo como Aisha acelera un poco más ¡mierda! Seguro que correr no va a ayudarle a mi







