“Dicen que Dios aprieta, pero no ahorca, pero al parecer, es un dicho mal formulado. ¡Como el horóscopo! O simplemente a Dios se le olvidó que no soporto la presión, ni la falta de oxígeno”.
Milo
Lara se ha ido por fin y Awa no me habla, como si yo fuera el culpable de que la señora Ann fuera la abuela de Lara y que fuera diabética y no tuviera azúcar en su casa.
—Awa, princesa, ¿podrías dejar de comportarte como una niña paranoica? —Antes de negarse a volver a hablarme, me dijo que le