Mundo ficciónIniciar sesión𝟸𝟸 𝚍𝚎 𝚎𝚗𝚎𝚛𝚘 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟼𝟾
𝙰𝚕𝚎𝚝𝚑𝚒𝚊
El sonido que desprende las ráfagas de viento contra mis oídos es lo único que confirma que el tiempo sigue corriendo.
Las olas están tan cerca que solo basta un paso para hundirme en ellas. Chocan contra la superficie resbaladiza de los picos y más allá, mucho más profundo, al sur, se extiende una línea infinita que muere don







