Mundo ficciónIniciar sesión𝟼 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚛𝚣𝚘 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟼𝟾
𝙴𝚟𝚊𝚗𝚍𝚎𝚛
Escuché que todo, al final, retorna a su lugar. A donde debe estar.
Mi hermana yace acostada sobre la espesa hierba con un vestido azul marino sencillo, como un camisón. Con mangas abultadas y un delicado encaje en las puntas. Su cabello está sujeto en una coleta que rebela la gracia de su cuello delgado y largo. No me ha mirado desde el momento que entré