Mundo ficciónIniciar sesión𝟷𝟷 𝚍𝚎 𝚎𝚗𝚎𝚛𝚘 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟼𝟾
𝙰𝚗𝚜𝚎𝚕
Encontrar un taxista dispuesto a transportarme a la mansión no fue difícil, como tampoco lo fueron las indicaciones.
Solo con dar el nombre del lugar este hombre ya conocía de memoria el camino. Me parece que estuvo esperado por este momento con las mismas ansias de un niño en la navidad. Por eso no para de hacerme preguntas.
—Ya se ha enterado







