Punto de vista de Sophia
Una risa temblorosa salió de mi garganta. Hasta a mí me sonó seca. Pero solo era un intento de calmar el silencio eléctrico que flotaba en la habitación.
Mi pulso golpeaba con tanta fuerza en mi pecho que parecía que iba a partirme las costillas. El instinto se apoderó de mí. Alcancé la toalla más cercana que estaba en el toallero. La tela se enganchó un segundo y luego se soltó en mi agarre inestable.
Las gotas seguían cayendo de nuestro cabello y ropa, cubriendo