Elena se despertó sabiendo que Alex había estado cerca. Recordaba vagamente su voz y sus dedos entrando y saliendo de ella.
Lo que fuera que le había ordenado beber la había dejado inconsciente en minutos. A Elena todavía le dolía la cabeza por la intensidad del golpe, y su vagina palpitante no estaba mejor.
Entró al baño con una sonrisa tonta en el rostro. Amaba su matrimonio, era la parte más emocionante de su vida.
Sintiendo el agua tibia de la ducha correr por su cuerpo desnudo, de repente