Elena miró con recelo el conjunto de lencería sobre su cama.
Alex, como siempre, no estaba en la ciudad; Ryan había regresado a la universidad para unos exámenes importantes y tareas escolares, y ella se había quedado sola otra vez.
Esto la hizo sospechar aún más del sexy conjunto de lencería que yacía a los pies de su cama. ¿Quién lo habría dejado allí mientras ella estaba en el baño?
Su teléfono sonó, indicando un mensaje. Elena lo abrió, sin dejar de mirar la cama con recelo.
“PÓNTELOS”.
Ele