Me deslicé fuera de la cama con movimientos lentos, dejando a Nikolái sumido en un sueño profundo que parecía tan lejano a mis angustias.
Entré a la ducha buscando refugio bajo el agua caliente, pero el vapor solo sirvió para que los recuerdos de la noche anterior me asaltaran con una vivides casi dolorosa.
Cada roce de sus manos, la forma en que su cuerpo se había movido contra el mío y la intensidad de sus palabras resonaban en mi mente, provocando que mi corazón se acelerara por una mezcla d