Xavier
Me mantuve en la periferia del caos, con mi pulso latiendo como un ritmo metronómico constante frente a la estática frenética de la galería. Durante tres días, había desempeñado el papel de la sombra obediente, esperando que la frecuencia exacta de esta locura alcanzara su máxima amplitud, observando cómo las fuerzas de Pedro Genaro se desangraban lentamente contra la obstinada y moribunda defensa del santuario interior de Asher.
Pedro Genaro estaba tan obsesionado con el premio detrás d