PEDRO GENARO
Durante mucho tiempo, no había podido dormir. Solo dormía unas pocas horas por la noche y luego volvía a despertarme. Quizás tenía demasiadas cosas en la cabeza, pero todo cambió cuando Katherine llegó a mi vida.
Mantenerla cerca de mí me hacía sentir como si no tuviera nada de qué preocuparme, y podía estar tranquilo.
Por eso había decidido que no la dejaría ir sin importar lo que pasara. Estaba decidido a mantenerla a mi lado hasta el final.
A pesar de que no estaba en la manada,