ISABELLA
—¿Asher solía ser tu beta? —pregunté, con los ojos muy abiertos como si no supiera esa información. Ya que estaba fingiendo, tenía que asegurarme de que mi actuación fuera perfecta.
Pedro Genaro suspiró con nostalgia: —Sí, era el beta más poderoso que jamás había tenido. Juntos, derrotamos a incontables enemigos. Fue una lástima que su familia lo arrastrara hacia abajo al final —dijo Pedro Genaro mientras sacudía la cabeza.
—¿Ah, sí? —pregunté, con un ceño fruncido en mi rostro. Me di