Capítulo 19. Sentimiento inusual
Verena corrió como si la persiguiera un gánster. Por supuesto, Marro ya era un gánster por sí solo.
—¿Por qué corres como si hubieras visto un fantasma? —preguntó él desde atrás, corriendo para alcanzarla.
Verena entró en su habitación y cerró la puerta con rapidez. Respiraba con dificultad. Se arrepentía de no haber seguido a Frendro al club.
—¡Oye! Abre la puerta. Solo quiero hablar —dijo Marro desde fuera, pasándose las manos por el cabello.
—Lo siento, pero puedes hablar desde ahí. Te escuc