Capítulo 12. Asustada
Verena se sorprendió, no esperaba verlos ya en el comedor sentados a la mesa. Frendro, Marro y Nicole, que estaba de pie justo detrás de Frendro, le hicieron un leve gesto con la cabeza para que continuara sin miedo. “Sálvame de esta farsa”, murmuró para quien fuera que la estuviera escuchando.
—¿Qué te tomó tanto tiempo solo para preparar un desayuno simple? —dijo Frendro con una sonrisa burlona.
—Quizá no sabía qué preparar en realidad —intervino Marro de inmediato, mirando a Verena con cruel