Al siguiente día una pareja asistía a una consulta ginecológica, Freed tenía dibujada en su rostro una sonrisa que enmarca su cara, ellos estaban sentados en la sala de espera. Él no dejaba de pasarle la mano derecha por encima de la camisa tocando suavemente la barriga de Janna.
—Señor y la señora Gregen pueden pasar al consultorio médico de la doctora Maritza Wilson.
Freed tomó de la mano de Janna, empezó a caminar junto a ella y se adentraron al consultorio.
—Buenos días, ¿Cómo se porta esa