Dos semanas después, la mansión de Lindsey estaba preparada para la boda de Janna y Freed. Era primavera y el clima se prestaba para realizarla al aire libre, tres colores predominaban en el lugar. La decoraron era color oro dando un aire de elegancia y estaba adornada desde la entrada del arco hasta el altar de puras rosas blancas, el color rojo solo influía en la alfombra que indicaba el camino hacia el altar.
Freed se quejaba de un traje de pingüino que le hizo usar Janna.
—Te ves como todo