Kyle no se limitó en sus impulsos y la embistió salvajemente, ella gemía desbordada de goce, la vio arquear su espalda y convulsionar de forma sensual, sintió una fuerte presión en su miembro, provocando que derramara en su interior su líquido caliente sin poder evitarlo, soltó un gruñido varonil desde su interior, tuvo un orgasmo de lo más apoteósico, se lanzó a su lado para calmar su respiración.
Nublada de sensaciones, ella estaba recuperando el aliento, los nervios la invadieron y trató de