Seth llegó a la casa de Lilly y como de costumbre, entró por la puerta trasera para que nadie lo viera llamando a la puerta, al entrar fue directo a su habitación en la segunda planta de la casa y le sonrió al abrir la puerta y verla esperándolo en la cama con su sensual pijama puesta.
—Allí estás… —Comentó Seth esbozando una amplia sonrisa.
Lilly solo se cruzó de brazos y volteó su cara, soltando un bufido cargado de celos.
—Oye, preciosa. No me digas que estás celosa de nuevo… —Comentó el peli