—Debiste decirme la verdad, pensé que eras más valiente… — Cuestionó Lukas entre dientes mientras salía de la casa.
Alanys se sobresaltó, el calor inmediatamente subió por su rostro mientras las palabras de Lukas resonaban con una claridad inquietante. Incluso se le olvidó respirar por un instante, al tiempo en que sus pensamientos se agolparon en una confusión sin salida. Ella negó apresuradamente, agitando las manos en un gesto nervioso que apenas disimulaba su incomodidad.
—No… No es lo que