Me levanté con un dolor en la espalda terrible, mi cabeza estaba a punto de reventar, y yo me sentía como una miserable.
— ¿Lore estás bien? — Me preguntó mi abuelo.
Yo asenti con la cabeza y fui al baño a darme una ducha rápida.
— Solo estoy algo cansada —
Y era verdad, me sentía cansada y miserable, muy miserable.
— Date prisa entonces — Yo asenti con la cabeza y fui a bañarme.
Cuando salí de casa, Noah ya estaba esperandome, el trato de darme un beso pero yo esquivé el beso, me sentía demasi