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POV DE MATILDA
Los golpes volvieron a sonar.
Como si la persona estuviera dudando de su decisión de llamar, pero llamando de todos modos.
Gemí contra mi almohada, arrastrándola sobre mi cabeza como si pudiera bloquear la realidad durante cinco minutos más. Apenas había dormido en días.
“¡Matilda!”
Mis ojos se abrieron de golpe.
Esa era Ruth, mi mamá. Su voz sonaba insegura y equivocada.
Me levanté, el pelo cayendo sobre mi cara en todas direcciones como si personalmente hubiera decidido trai