Thomas
Se puso a revisar algunos papeles, amarrando su cabello, dejando su cuello expuesto, ese que tanto me gusta besar, su vestido negro con medio escote y esas piernas que me invitaban a tocarlas.
—Deja esos papeles, que en lo menos que estás pensando es en eso.
—Según tú, ¿en qué estoy pensando?
—Estás roja.
—Thomas, si te vas a quedar, por lo menos ayuda a organizar los papeles —me volví acercándome a ella, quitándome el chaleco y subiendo mis mangas.
—Te conozco, sé lo que puedes estar pe