“Cuando las esperanzas mueren, lo demás pierde sentido.”
Thomas
Estoy que me lleva el diablo. Cuántas veces le dije que tenía que cuidarse, pero es una mujer terca y ahora está en manos de ese desgraciado.
La mano de mi pequeña hija me toca la pierna, llamando mi atención.
─Dime, pequeña. ─Cargo a Mía y la subo en la mesa de la cocina frente a mí.
—Ed, está con el abuelo y dice que tú hiciste que mami se fuera. ─Este niño.
—¿Por qué diría eso?
─No lo sé. Mami nunca deja de hablar con nosotros