“Cuando crees que todo llega a su fin, la vida te sorprende".
Valeria.
Estaba mareada; la luz molestaba mi vista. El cuerpo me dolía, pero me sentía adormecida.
—Hola, mi fiera —susurró Thomas—. —Qué susto, qué susto me has dado.
Sus manos acarician mi cabello mientras trato de enfocar en dónde estoy.
─Tengo sed. ─ Se mueve un poco y me regala un poco de agua.
—¿Cómo te sientes? Bebe tranquila.
El agua pasaba por mi garganta como lija, pero al mismo tiempo saciaba la sed.
—Como si me hubieran g