CAPÍTULO SEIS: UN PRESENTE ESCOGIDO
Dos camionetas detrás del Mercedes negro que se detenía en ese lugar, el lugar más sencillo, el lugar que sencillamente podía desparece en un mapa, el lugar al que nadie llegaría si no era porque el destino los había llevado hasta ahí. Y de esa manera, el señor Ferre quería creer que había sido llevado, por el destino de su nieto que estaba escrito con la persona que ya debía de esperar por él dentro de ese lugar.
— ¿Estás seguro que esté es el convento donde