CAPÍTULO NOVENTA Y SEIS: PARANOIA
Después de lo sucedido durante la mayor parte de la madrugada Maria Eugenia y Rodrigo volvieron a casa. La lluvia parecía que estaba por acabar pronto al igual que esa noche.
-Lamento todo lo sucedido señor Ferrer- Se disculpó Maria Eugenia cubriéndose con una toalla.
-No es tu culpa Maria Eugenia. En todo caso, quien se debería de disculpar es mi nieto.
Dirigiendo su mirada a donde estaba Yahir sentada en el sofá sin decir nada le habló.
-¿Qué esperas Yahir?