CAPÍTULO NOVENTA Y CINCO: ACEPTACIÓN
La mirada con la le hablaba de su pasado provocaba que el corazón de Maria Eugenia doliera, parecía tan solitaria triste.
-Recuerdo que estaba muy emocionado por comer mi comida favorita, siempre amé todo lo relacionado con la comida del mar aunque mi madre siempre dijera que a veces tenía que comerla con cuidado.- Soltó una leve sonrisa.
-¿Amas el pescado?- Le preguntó Maria Eugenia.
-Eso es algo que sólo tú lo sabes ¿Entendiste? No se lo digas a nadie.
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