— No - la respuesta del hombre vino acompañado de una sonrisa peligrosa - No te voy a decir absolutamente más nada, solo vengo a advertirte de que cada daño que le has causado a Olivia, te la voy a cobrar con creces, vas a arrepentirte de haber nacido - La maldad en los ojos del hombre estremeció a Mariana - Tanto que vas a seguir los mismos pasos de tu verdadera madre, porque has sido sometida a la inseminación.
— Usted está loco - Mariana quería salir corriendo de allí, pero no era estúpida,