Entró a la habitación, soltó su cabello y deslizó su albornoz, y así desnuda se metió entre sus sábanas de seda negra.
Estaba muy inquieta saber de la presencia de el profesor en su casa.
¿Que hace aquí? Se preguntó mentalmente.
Apagó las luces cerró los ojos y por un instante los abrió, de pronto vió esa silueta fornida parado en la puerta de la terraza de su habitación, su cuerpo tembló de miedo al sentirse invadida por ese extraño entrometido.
Se acerca a mi y Sigo como una hoja moviéndose