Capitulo 5.
Rhaegar.
Veo como la maldita se aleja, va cojeando, verla así tan desecha, me duele, eso me enfurece, porque ella menos que nadie merece mi compasión, ella me arrebató a la mujer que amaba por su puta ambición, por su capricho conmigo, porque ella nunca me amó, nunca sintió nada por mí, todo ese amor que decía profesarme siempre fue mentira, ella solo quería la corona.
Pero verla así, ¡Joder!
Me doy media vuelta, y no puedo seguir viéndola, camino rápidamente, mi corazón late salvajemente que p