52. ERES LA MUJER MÁS INCREÍBLE DEL MUNDO
KADEN
Mientras corría por el bosque como una fiera buscándola, sentía cada vez más la desesperación creciendo en mí.
Antes de llegar a ese claro, ya la bestia estaba rugiendo en mi interior y mi lobo reclamaba destrozar a quien se atrevió a tocar lo que era nuestro.
Ver a esos tipos abusando de Savannah, golpeándola, el olor de su sangre y sus gemidos de dolor hicieron que el monstruo escapara de la jaula.
No supe más de mí, perdí por completo el control y solo pensaba en asesinar, hasta que ot