52. ERES LA MUJER MÁS INCREÍBLE DEL MUNDO
KADEN
Mientras corría por el bosque como una fiera buscándola, sentía cada vez más la desesperación creciendo en mí.
Antes de llegar a ese claro, ya la bestia estaba rugiendo en mi interior y mi lobo reclamaba destrozar a quien se atrevió a tocar lo que era nuestro.
Ver a esos tipos abusando de Savannah, golpeándola, el olor de su sangre y sus gemidos de dolor hicieron que el monstruo escapara de la jaula.
No supe más de mí, perdí por completo el control y solo pensaba en asesinar, hasta que otro sentimiento se coló en medio de la oscuridad que me rodeaba.
Me vi a mí mismo a través de los ojos de mi bestia, alzando la mano contra ella.
Estaba haciendo lo mismo que esos hijos de puta, o peor… porque yo iba directo a destruir lo que más me importaba.
“¡NO!” rugí en mi interior y detuve las garras en el aire, viendo directo a sus ojos en pánico, herida, mientras se desvanecía en el aire, escapando con el hechizo de magia.
Mi lobo aulló y sentí que, por primera vez en mucho tiempo, logram