13. HECHIZO MALDITO
ISABELLA
Jamás me había vestido tan rápido en mi vida.
Salí de esa habitación saturada en intensas feromonas y corrí por los pasillos.
Si alguien vio mi ropa estrujada, el cabello revuelto y la expresión asustada, como perseguida por el destripador, ni siquiera reparé en ellos.
Thera olfateó el camino de regreso y entré en mi dormitorio como quien había encontrado un refugio a salvo.
Pasé por la salita de largo.
Kiara estaba en el baño, escuché el sonido de la ducha y el canto ridíc