—Buenos días, señor Logan, venía para avisarle que su padre está aquí, me acaban de llamar de recepción y quiere hablar con usted — toda calma y paz que había podido reunir se van más rápido de lo normal. Y lo único que se me viene a la mente son futuros problemas y dolores de cabeza.
—¿Viene solo o acompañado? — le preguntó aparentando estar tranquilo mientras camino a mi escritorio con normalidad. Al llegar me acomodo en la silla giratoria y cierro los ojos mientras echo mi cabeza hacia el re