—No, hermosa. Claro que sí, no era lo que quería decir. Solo digo que mejor — dice haciendo una mueca al no saber qué más decir. Se acerca más hasta apretujarme entre sus brazos al mantenerme seria y no decir nada. Lo que hace que ría por verle en apuros — ¿Por qué te ríes ahora? — pregunta separándose unos centímetros de mí con su ceño fruncido al no comprender mi cambio.
—Solo jugaba — suelto junto a una encogida de hombros y ver su cara sorpresiva y de no creérselo.
—Así que jugabas he — jug