—Por supuesto Señor Timothy. Me encargaré de que llegue lo que ha faltado — le digo asintiendo, aunque no me vea.
—Bien. Gracias por llamarme directamente, eso habla muy bien de usted — dice con su voz algo áspera y grave.
—Gracias a usted por contestar y comprender — le digo ocultando un sonoro suspiro luego de estar hablando por casi treinta minutos o puede que más. Nos despedimos y cortó la llamada suspirando fuertemente al haber acabado con todos los que tenía que hablar. Son alrededor de l