Narra Sol
Al llegar a la parte de adelante de la mansión subo los escalones de la entrada para luego abrir la puerta principal color negro con detalles dorados.
Al entrar veo a Amanda pasando por el recibidor.
—Amanda — la llamo haciendo que deje de caminar y mire en mi dirección.
—Sí dígame — dice caminando hacia mí.
—Quería pedirte disculpas — le pido apenada — Por cómo te hable esta mañana — agregó casi en susurro.
—No se preocupe, la entiendo. Adam aún es un joven que no madura del todo