Noah llevaba a Lily en sus brazos mientras ella dormía profundamente. Olivia abrió las mantas mientras Noah la acostaba, Olivia buscaba su pijama. En minutos, la pequeña estaba cambiada de ropa, abrazando su osito y con solo la luz de la lamparita de noche.
—Tuve tanto miedo hoy, pensé que no vería más a mi princesita.
Dijo Olivia, abrazándose a sí misma. Noah la abrazó hacia su cuerpo sin dejar de mirar a Lily, que dormía como un angelito.
—Yo también. Gracias a Dios apareció esa familia y ese