La tarde transcurrió con una tranquilidad que Olivia no experimentaba desde hacía mucho tiempo. Sentada en una manta extendida sobre el césped del jardín, pintaba tranquilamente junto a Lily, quien, completamente concentrada, intentaba darle los últimos detalles al pony que había comenzado horas antes. A pocos metros de ellas, Noah permanecía sentado bajo la sombra de un gran árbol con Oliver profundamente dormido entre sus brazos mientras revisaba algunos informes en su tableta. Por otro lado,