Adrián salió del despacho con una sonrisa llena de orgullo mientras Olivia caminaba a su lado. Cerró la carpeta donde guardaba el examen y la miró con verdadera satisfacción.
—Mi pequeña genio... sigues siendo tan inteligente como siempre. Sabía que aprobarías con una nota excelente.
Olivia sonrió con timidez.
—Gracias... aunque sin tu ayuda habría sido mucho más difícil.
Adrián negó despacio.
—No, Olivia. Tú siempre has sido brillante, solo necesitabas una ayuda por todo el tema de tu embarazo